¿Cuáles son los activos refugio en estos momentos tan complejos a raíz de la crisis generada por el COVID-19?

Los mercados han sostenido sesiones mixtas en jornadas volátiles por la actual “coronacrisis”, que denota efectos en economías que datan bajo crecimiento por entre otros factores como de una desaceleración en el crecimiento del empleo y además del impacto consiguiente en productividad, una mayor aversión al riesgo luego de una reactivada fricción geopolítica en comercio internacional, unas fuertes provisiones de liquidez como medidas de soporte y presiones inflacionarias que esto último pueda desarrollar.

Aun cuando, se estiman mantener previsiones en respecto al crecimiento de ganancias por compañías, como se ha publicado en lanzamiento de recientes reportes corporativos, lo que sugiere probable que el impacto de esta “coronacrisis” puede que sea más fugaz en comparación a otras marcadas crisis. 

En tanto como referente a la representación del desempeño a la fecha del índice del S&P 500, que, a pesar de su caída más pronunciada para lo que va de este año en meses de marzo y abril, ahora recién ha rebotado a niveles cerca de inicio de año. 

Todo lo anterior apunta por un desamarre entre optimismo aparente en valuación de mercados y al pesar de prospectos por actividad económica de data como sentimiento de consumidores. Considerando que niveles en precios de mercados accionarios típicamente reflejan prospectos a futuro de ganancias corporativas, que son influenciados a cierto grado por el panorama de la economía en general.  En tal sentido, con una sostenida pandemia y un inclinado declive en el sentimiento del consumidor, resulta razonable estimar como poco prometedor muchos prospectos corporativos; en particular caso de compañías del sector de consumo cíclico que dependen del gasto discrecional. Caso contrario por parte del sector de tecnología, donde grandes referentes de estas compañías han venido creciendo rápidamente en el pasado reciente y continúan un fuerte desempeño durante la pandemia.

Por cuanto es probable que el rally del mercado accionario sea por las previsiones de liquidez de la FED, el optimismo de inversionistas y la promesa de potenciales vacunas, resulta interesante hacer notar que el comportamiento en trayectoria de esta crisis pueda significar que aún no se esté fuera de riesgo.

Más importante, ahora, las estimaciones de reportes de ganancias corporativas del tercer trimestre se ponderan modestamente, señalando notar positiva posibilidad que el segundo trimestre fue lo más bajo, que la reapertura pueda ser turbulenta, pero en ausencia de una cuarenta de completo encierro, las cosas estén mejorando lentamente; aunque industrias como la aeroespacial y de viajes y ocio puedan conllevar años en recuperar.  Ahora bien, pueda suceder entonces que la pandemia del COVID-19 este direccionado consumo a acciones defensivas así por más bienes de consumo no-cíclico y defensivo como por productos de limpieza y para la salud de la industria farmacéutica; y así como más dineros a tecnología, según firmas buscan inclusión cada vez más digital, evaluando consideraciones de ciberseguridad, de comercio electrónico, actividades de tele-trabajo, aprendizaje electrónico (“e-learning”), tele-salud (“telehealth”), juegos y transmisión en-línea (“online gaming and streaming”) lo que a su vez está conllevando demanda por semiconductores.

Asimismo, al tiempo que las acciones americanas coticen más alto según se continúe en diferir los resultados de la recién temporada de ganancias, también surge a la luz de mercados y de deuda la posibilidad de un colapso en rendimientos reales; es decir del retorno que tenedores de bonos puedan esperar una vez la inflación tome cuenta, resulte devastador en mercados financieros y conlleve a rallies en activos como desde el oro a acciones de tecnología, según inversionistas. 

Este año, los precios del oro han registrado alcanzar altos niveles. Inversores se han mantenido al margen de mercados de dinero y así como emigrado a activos de refugio (“safe haven”) en tanto la pandemia no muestra señales de ir disminuyendo.  Los precios spot del oro han tenido un pico histórico.  Mientras que entre otros commodities el metal industrial de la plata y el cobre también han seguido.  En mismo sentido de activos de refugio en tipos de inversiones sobre ciertas divisas puedan beneficiar como la Krona Noruega no solo debido al control que Noruega tiene del virus, sino que también porque el país tiene un fondo soberano patrimonial con significativos activos para soporte de la economía en tiempos de crisis.  Así como el Yen Japonés que, considerado entre divisas defensivas, como el Franco Suizo y el Dólar Americano, es ahora la divisa de refugio con menor valor de cotización y se beneficia por saludables superávits de cuenta corriente; además, también, que Japón registra una relativa baja incidencia de casos COVID-19, aunque no ha enteramente eliminado el virus, como el dólar de Nueva Zelandia o el Dong de Vietnam aparentan haber hecho al menos en este tiempo.

En fin, la volatilidad persistirá hasta que mercados encuentre la próxima “ancla”, que inicialmente fueron las respuestas de políticas y la reapertura económica. Por lo que por consiguiente resulta incierto apostar por un continuo rally en mercados accionarios, ya sea por el soporte gubernamental que involucra bonos de alta calidad y ciertos de alto rendimiento o de base al mercado y compañías con sólidos financieros y positiva generación de flujos.

Por tanto, es recomendable contar con la apropiada asistencia de liquidez para alivio de deuda y financiamientos, así como de una asesoría especializada que permita desarrollar una sólida estrategia, según tesis de inversión, acorde a metas y necesidades en declaración y mandatos con objetivos de preservación de capital, generación de flujo o crecimiento.